- Inclinación de la voluntad hacia el mal cometido.
- Alejamiento de Dios. Esta separación del Señor puede ser menor -pecados veniales o leves- o llegar a perder la vida sobrenatural y la gracia -pecados graves o mortales-.
4. ¿Qué hacer para obtener el perdón divino? Para que el Señor perdone estas ofensas hay que realizar lo que el mismo Dios ha previsto. Precisamente para esto Jesucristo instituyó el sacramento de la confesión.
5. ¿Basta confesarse a solas con Dios? Es bueno pedir perdón a Dios con frecuencia y el Señor puede perdonar los pecados como desee. Pero Él ha dicho que perdonará los pecados si el sacerdote los perdona y no lo hará en caso contrario: "A quienes les perdonéis los pecados, les son perdonados; a quienes se los retengáis, les son retenidos" (Jn 20, 23).
6. ¿Qué efectos produce el sacramento de la confesión? Los efectos de la confesión son variados y se relacionan directamente con los efectos del pecado:
- Corrige la inclinación desviada de la voluntad.
- Repara el distanciamiento respecto a Dios obteniendo su perdón.
- Recupera la dignidad del alma disminuida por el pecado.
- Da fuerzas para vencer en las próximas tentaciones.
- En caso de pecados mortales, la confesión devuelve la gracia y la vida sobrenatural que se habían perdido, y abre de nuevo las puertas del cielo.
9. ¿Si uno piensa que volverá a caer? Para confesarse no se requiere adivinar el futuro, sino en el presente tener la intención firme de no pecar.
10. ¿Es posible confesarse sólo de unos pecados, sin arrepentirse de otros? Es preciso arrepentirse y manifestar todos los pecados mortales, pues uno solo impide la recepción de la gracia y la curación del alma. Si se trata de pecados veniales, no es necesario abarcar todos.
11. ¿Qué hacer después de confesarse? Conviene dar muchas gracias a Dios por perdonarnos una vez más. Sin el sacramento de la confesión la vida sería triste y desesperada.
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