2. ¿Cómo fue? El diablo tentó a la mujer a que desconfiara de Dios, luego fomentó su orgullo, y finalmente la indujo a que desobedeciera el mandato divino. Después la mujer hizo lo mismo con su marido. Está narrado al comienzo del antiguo testamento.
3. ¿Cómo era el hombre antes de pecar? Antes de pecar el hombre había recibido muchos dones de Dios:
- Poseía gracias y virtudes sobrenaturales gozando de la amistad e intimidad divinas.
- Los dones preternaturales le hacían inmortal e impasible: sin dolores, sin enfermedades, sin cansancios.
- Su naturaleza estaba en plenitud: su inteligencia, su voluntad, sus apetencias iban bien. Por ejemplo, le apetecía comer y beber en la medida justa.
- A la tendencia natural al bien se añadió la inclinación al pecado.
- Al rebelarse el alma contra Dios, el cuerpo se rebeló contra el alma y empezó a exigir más placeres de lo razonable. Desde entonces el hombre debe esforzarse por dominarse a sí mismo frenando sus apetencias de comida, sexo, comodidad, etc. No todo lo que apetece está bien.
- A veces el hombre tiene ilusiones buenas pero no las consigue por falta de ánimos para empezar, para seguir o para afrontar las dificultades. Esta debilidad procede de ese primer pecado.
7. ¿Puede borrarse el pecado original? El pecado original se perdona en el bautismo (sacramentos). Allí se recuperan los dones principales que se perdieron, los sobrenaturales: la gracia y la amistad con Dios. Los otros dones se alcanzarán en el cielo. El rescate de todo esto exigió la sangre de Cristo.
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